Y comprendes que todo es pasajero,
que es mudanza la vida y sus recodos,
viejo juego de sombras y de brillos,
de puentes de voz y de silencios
que caminan con tus pasos
disolviendose contigo...
Y comprendes y te sabes vulnerable,
y desciendes al infierno incandescente del
vacio,
y renaces de los restos del que fuiste
y retornas a la ausencia de
tí mismo...
Y comprendes que el camino es el sentido,
que tu vida es un tránsito ignorado
y tus huellas solo habitan dilatadas
en el margen del tiempo y el olvido...