Recorro tramo a tramo,como tu,
el sendero de un calendario irreversible.
Apremiado por el reloj de mi muñeca,
voy quemando horas, como tu,
días, semanas, tiempo...
Camino de tiempo,
sostenido por hilvanes cruzados
con hilos de memoria colectiva,
enlazados en un quimérico viaje,
en el que todos alimentamos
al tiempo que nos sostiene,
transitandolo infinitamente solos,
envueltos en sombras,
en velos de apariencias
que esconden las huellas y el camino.
Solo mareas,
estelas borrosas...
Naufragos abrazados
al tiempo en que nacemos
para acabar sosteniendolo
con nuestros propios racuerdos
y disolvernos todos
en brazos del olvido...