lunes, 9 de marzo de 2009


Silenciar la mente,
que sea una voz más honda la que hable.
Que la muda caricia del silencio
disipe el dolor y la ignorancia
del hombre y de la especie.

1 comentario:

  1. Es curioso, pero estos días me rondaba también a mí esa idea o, bueno, más bien ese deseo.

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